AUTORES

DRA. CLAUDIA ELIZABETH HERNÁNDEZ ARRIAGA

DRA. MARIA CONCEPCIÓN HERNÁNDEZ ARRIAGA

LIC. EN ESTOMATOLOGÍA, UAM-XOCHIMILCO

ASESOR: DR. RUBEN PERERA LEZAMA

PROFESOR DE TIEMPO COMPLETO UAM - XOCHIMILCO, COORDINADOR DE ESTOMATOLOGÍA Y CIRUGÍA MAXILOFACIAL ZONA 4 IMSS

TRAUMATISMOS MAXILOFACIALES EN NIÑOS

INTRODUCCIÓN   

Los  traumatismos  maxilofaciales  son  bastantes comunes  en  la  infancia  y la  niñez. El  parto  con  fórceps  ha  sido  vinculado  con  traumatismos  graves  a  los  tejidos faciales  blandos  y  óseos  de  los  recién  nacidos.

El  traumatismo  facial  en  los  niños  suele  asociarse  a  accidentes  de  tráfico, caídas, lesiones  deportivas, accidentes  domésticos, mordeduras  de  animales (perros), accidentes  de  juego  y  los  malos  tratos , ya  que  en  este  último muchos  son  víctimas  del “Síndrome  del   niño  maltratado”  y  tienen  traumatismos  bucales  y  faciales  graves.

Como  consecuencia  del  tamaño  desproporcionado  del  cráneo  con  respecto  a  la   cara,  las  fracturas  de  cráneo  son  más  frecuentes  que  las  del  esqueleto de la cara  en  los  niños  menores  de  12  años.

Aunque  existe  un  acuerdo  general  en  que  la  incidencia  de  fracturas  de  niños  es  baja, con  respecto  a  los  adultos  y  varía  de  acuerdo  con  la  edad.  En  el  grupo  de  edad   inferior  a  los  15 años  un  triciclo  o  una  bicicleta  están  involucrados.  En  adolescentes mayores de quince años, los accidentes automovilísticos y con motocicletas.

En promedio, los diversos estudios realizados en grandes series informan que solo alrededor del 5% del total de las fracturas faciales ocurren en niños menores de 12 años de edad, en infantes menores de cinco años de edad la incidencia en relación con el total es todavía menor.

 

CONSIDERACIONES ANATÓMICAS

El esqueleto facial de un niño esta cubierto con tejido blando y grueso, y la estructura ósea es altamente delgada.  Las laminas corticales de los huesos faciales son delgadas, hay una gran porción de hueso esponjoso y inmaduro, la línea de demarcación entre el hueso medular y el cortical es menos evidente.  Por lo tanto, salvo que el traumatismo sufrido sea grave, se producen fracturas en tallo verde mas que separaciones completas en un niño pequeño, el cráneo es relativamente grande y los maxilares diminutos.  Al rededor del 80% del crecimiento post natal es completado hasta el final del segundo año, y las dimensiones adultas de las orbitas se alcanzan a fines del séptimo año.

En la mayoría de las instancias, el seno frontal no esta bien desarrollado en los comienzos dela vida, debido a estos factores los traumatismos en la cabeza en niños pequeños producen probablemente fracturas óseas frontales con complicación  orbital y oftálmica.

En  los  niños   menores  de  8  años, los  senos  maxilares  no  están  bien   neumatizados , además  hay  falta  de  desarrollo  en  los senos  etmoidales  y  esfenoidales . Como  consecuencia, es  raro  ver   una disyunción craneofacial  de nivel alto de la  clasificación Le-fort III.  El cartílago del cóndilo mandibular es responsable del crecimiento de este, por lo tanto los transtornos de crecimiento secundario a traumatismos de ese cartílago es considerado como un riesgo potencial de asimetría.

TRAUMATISMO MAXILOFACIAL

         Concepto

Son lesiones producidas en los tejidos blandos y duros del macizo facial como resultado de un traumatismo directo y pueden presentarse de manera única o combinada.  Para su estudio y manejo se clasifican en: Dentoalveolares, Mandibulares, Condilares, Maxilares, Malares, Orbitales, Nasoedmoidales  y  Nasales.

Las lesiones traumáticas maxilofaciales que con mayor frecuencia se presentan en el niño son las fracturas nasales, seguidas de las mandibulares y por ultimo las del tercio medio facial, en las cuales incluyen las de conjunto cigomático-malar y las de órbitas.

Los traumatismo dentales y dentoalveolares son muy habituales en los niños, pero casi nunca aparecen en las estadísticas hospitalarias del traumatismo facial ya que la mayoría de estos es tratada por el Odontopediatra  y el Cirujano Maxilofacial con anestesia local. 

 

ETIOPATOGENIA

La causa de las lesiones traumáticas maxilofaciales de pende de las circunstancias ambiéntales y de la edad del paciente, estas pueden presentarse desde el momento del nacimiento debido ala inadecuada aplicación de los fórceps o a determinadas maniobras obstétricas.

En los primeros años de edad, debido a que el niño se encuentra “Protegido”, las lesiones son relativamente menos comunes aunque no es infrecuente hallar lesiones por caídas en superficie y de altura.  Una vez que el menos asiste a la escuela, el riesgo de lesión facial aumenta debido a las actividades realizadas.

 

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

El Odontopediatra y el Cirujano Maxilofacial  manejan el tratamiento definitivo de las fracturas faciales. 

Los niños que han sufrido algún tipo de traumatismo maxilar o de la porción facial media pueden presentar cualesquiera o todos los signos y síntomas siguientes:

  • Oclusión alterada
  • Visión doble
  • Adormecimiento en el trayecto del nervio infraorbitario
  • Equimosis periorbitaria
  • Asimetría o edema facial
  • Apertura bucal limitada
  • Enfisema subcutáneo (crepitación cutánea a la palpación)
  • Hemorragia nasal
  • Equimosis en la mucosa palatina ó vestibular
  • Movilidad y crepitación a la palpación maxilar
  • Dolor periauricular
  • Desviación de la mandíbula durante la apertura
  • Movilidad ó crepitación a la palpación de la mandíbula

DIAGNÓSTICO

En primer lugar es conveniente realizar un interrogatorio médico  para   conocer  el  estado    general  del  paciente, así  como  su  estado neurológico y recopilar información del accidente para determinar el tipo de gravedad y pronostico de la lesión, el interrogatorio  ha de estar encaminado para saber cuando, donde y como ocurrió el traumatismo, altura de la caída, magnitud del golpe y perdida de la conciencia son datos importantes.

 

CRITERIOS CLÍNICOS

El examen clínico consiste en una inspección ordenada y minuciosa de todas las áreas faciales, extraorales  e intraorales con observación, palpación y evaluación de la función.

El paciente pediátrico que ha recibido un traumatismo en la región maxilofacial debe ser evaluado en cuanto a otras lesiones potenciales, las cuales frecuentemente son mucho mas graves y pueden poner en riesgo la vida.  Examinar  a un niño traumatizado de la región facial es todo un reto clínico, el paciente se encuentra con dolor, ansioso, irritable, poco cooperador o talvez se halle inconciente debido a un traumatismo craneoencefálico asociado con uno facial, con grave alteración neurológica.

Valoración extraoral:  Se debe inspeccionar la cara en busca de áreas de hinchazón, hematomas y asimetría observando la cabeza desde adelante, de lado, y desde arriba.  Es necesario realizar en forma ordenada, primero por la parte mas cefálica del macizo facial y después hacia abajo hasta el cuello en busca de crepitaciones en la región frontal y nasal, desviación o depresión de la pirámide nasal, distancia intercantal, desviación y hematomas septales, obstrucción nasa, escalones en bordes orbitales, diplopía, distopía y enoftalmos, hundimientos de arco zigomáticos y del hueso malar, desplazamiento o movilidad del maxilar superior, maloclusión dentaria y apertognasia, fracturas y avulsiones dentarias, limitación mandibular, desviación a la abertura bucal y escalones en el reborde cervical mandibular.

Valoración intraoral:  Se debe examinar el interior de la boca en busca de laceraciones, dientes que se muevan o falten y fracturas óseas.lar.

Lesiones Asociadas:  Se debe realizar una inspección ocular completa. Como son los movimientos oculares limitados y la simetría del nivel del ojo sugieren fracturas por explosión.  Buscar la existencia de la emisión de líquido cefalorraquídeo por la nariz o los oídos y fractura de base de cráneo y comprobar la función de la V rama sensitiva y del séptimo par craneal (motor).

 

MANEJO Y TRATAMIENTO

Frecuentemente el traumatismo maxilofacial se encuentra asociado con un traumatismo cráneo encefálico y de la región cervical de la columna, por tanto en el paciente pediátrico politraumatizado, el tratamiento inmediato ha de dirigirse a las medidas de apoyo vital, esas comprenden:

  • Monitoreo de las funciones vitales
  • Vía aérea permeable
  • Evaluación y control de la hemorragia
  • Tratamiento con antibióticoterapia
  • Disponer un tratamiento multidisciplinario para el manejo del traumatismo maxilofacial con involucración craneoencefálica y de otros aparatos y sistemas.

 

ESTUDIOS DE GABINETE

Radiografías: La serie básica de estudios de imagen para traumatismo maxilifacial son:

  • Proyección de Waters: Proporciona una buena visión de los borde orbitarios y de los senos maxilares como fracturas nasales y tercio medio de la nariz
  • Proyección de Towne: Útil para evaluar cóndilos mandibulares en el plano anteroposterior y escama del occipital
  • Proyección lateral:  Demuestra la integridad de la mandíbula, los senos y los huesos nasales.
  • Ortopantomografía ó Panorámica de Maxilares
  • Submentovértex :  Se utiliza para visualizar los arcos zigomáticos.
  • Tomografía axial computarizada (TAC)

 

COMENTARIOS

En niños en la etapa de crecimiento y desarrollo, algún traumatismo maxilofacial puede originar deformidades importantes y sobre todo una perdida funcional y estética permanente, por eso es importante prevenir algún percance en pacientes pequeños

 

REFERENCIAS

1.-  KABAN  L. B ; CIRUGÍA  BUCAL  Y  MAXILOFACIAL EN  NIÑOS; (1992) ; INTERAMERICANA; Mc GRAW-HILL; MÉXICO D . F ; PP 216 – 269.

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4.- LOREDO, A ; MANUAL  DE  PEDIATRIA  PROCEDIMIENTOS  MEDICO-QUIRURGICOS; (1999).; INTERAMERICANA, Mc GRAW-HILL; MÉXICO D. F ; PP161-166.

5.- BLACK, J. A; URGENCIAS  PEDIATRICAS ;(1985); SALVAT  EDITORES; BARCELONA  ESPAÑA ; PP. 111-115.

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7.- BALDWIN, G. A ; MANUAL  DE  URGENCIAS  PEDIATRICAS ; (1991); SALVAT  EDITORES ; BARCELONA, ESPAÑA; PP 554-559.

8.- PINKHAM; ODONTOLOGÍA  PEDIATRICA ; (1996) ; 2ª   EDICIÓN; INTERAMERICANA  Mc GRAW-HILL; MÉXICO, D. F ; PP  403-404.